Saña y negocio en el trabajo forzado. Artículo de Opinión.

Si la represión franquista ha sido un tema silenciado y anestesiado durante décadas, dentro de ella hay aspectos que son todavía más, si cabe, objeto de un mutismo absoluto, son algo que no ha existido. Las deportaciones de españoles a los campos de concentración nazis, la guerrilla antifranquista, etc., etc., han sido tratados muy sigilosamente, ocultamente, pero la cuestión de los trabajos forzados, el trabajo esclavo, los beneficios que muchas empresas obtuvieron con esa mano de obra presa, es un tema que aparentemente no ha ocurrido.

El título de estas breves líneas, “saña y negocio en el trabajo forzado”, es de un autor que vivió en sus propias carnes ese trabajo esclavo. Se trata de Nicolás Sánchez-Albornoz (1) y da título a un artículo que se incluye en la obra sobre el canal de los presos, libro que se centra principalmente en la construcción del canal del bajo Guadalquivir. Así en una parte de este artículo dice que “el régimen justificó sin recato el empleo masivo y prolongado del trabajo de los reclusos con, entre otros, dos argumentos económicos. El vencedor atribuyó al vencido la responsabilidad de las destrucciones causadas por el enfrentamiento que él inició y, de buenas a primeras, dispuso que el país habría de ser reconstruido a costa del esfuerzo de los prisioneros y de los presos. En la misma línea de tergiversación, los consejos de guerra formados por militares sublevados no tuvieron empacho de condenar entonces por rebelión militar a los compañeros de armas y civiles que defendieron el poder constituido……El segundo argumento económico aducido procede de una falacia ideada por el jesuita Pérez del Pulgar. Al comienzo de la guerra (mayo de 1937), el Decreto 281, inspirado por este clérigo, concedió a <<los prisioneros y presos rojos>> un supuesto derecho al trabajo con el fin explicito de que pudieran sustentarse por sí mismos sin constituir <<un peso muerto al erario público>>. En el caso de no ejercerlo, líneas más abajo, el decreto convertía el derecho en una obligación que el estado providente impondría a los reclusos. En román paladino: trabajo forzado”

El caso más emblemático y conocido es la construcción del valle de los caídos, la faraónica obra que el caudillo de las Españas (bueno de la España una, grande y libre) ideó para perpetuar su gloriosa hazaña, la de aplastar la libertad por la fuerza de las armas y de la sangre. Según Sánchez-Albornoz, que estuvo preso y condenado a trabajos forzados por el régimen en 1947, las cifras de este suculento negocio eran que “los que estábamos condenados a trabajar allí estábamos alquilados a empresas que hacían la obra, Huarte y Banús, por 10,50 pesetas al día. A nosotros nos daban 50 céntimos a cada uno. Los patronos tenían obreros a precio de saldo y disciplinados”. Mariano Sánchez (2), autor de obras como Los Franco S.A. o Los banqueros de Franco, la obra costó a las arcas públicas a lo largo de sus veinte años de construcción 2.421 millones de pesetas de la época.

Hay una frase que define muy nítidamente la actuación de estas empresas que se enriquecieron con la mano de obra esclava de los presos republicanos “Del Valle de los Caídos al Ibex 35”.

Es impensable el que un golpe de estado pueda triunfar sin que haya un apoyo de grandes empresarios, en definitiva de “mecenas para la cruzada” que iban a emprender los militares golpistas. Y aquí aparece la figura de Juan March. El banquero aseguró el futuro de las familias de los golpistas, financió los aviones que trasladaron a Franco al norte de África y negoció con los alemanes e italianos la compra de armamento. Como es sabido el capital solo tiene una patria y esa es el bolsillo, por lo que no es nada extraño que March recuperara la inversión y además tuviera plusvalías. La lista de operaciones financieras de gran tamaño al amparo de la dictadura franquista sería demasiado extensa, baste nombrar la compra de Barcelona Traction, tras la que fundó Fuerzas Eléctricas de Cataluña S.A. (FECSA) que se hizo con la práctica totalidad de la producción eléctrica en Cataluña. Y así hasta la actualidad.

La lista de empresas que en su momento se beneficiaron del trabajo esclavo es larga, algunas todavía hoy aparecen en activo y otras fueron cambiando su nombre tras fusiones u otras operaciones financieras. Ya hemos hablado de Huarte y Banús en la construcción del complejo del valle, a ellas hay que unir San Román, filial de Agromán, que se encargaría de la perforación de la roca para abrir la cripta que albergará la cripta. Estudios y Construcciones Molan se ocuparía de la construcción  del monasterio y Banús de la carretera que uniría la entrada con el risco de la Nava.

Aquí podemos comprobar que en Huarte se “esconde” parte de lo que será OHL (Obrascón-Huarte-Laín) y en donde tiene un principal papel Juan Miguel Villar Mir, presidente del grupo. Y así otras empresas que hoy están integradas en otras.

Y de estos grandes emporios empresariales podemos pasar al mismo tema pero en menor escala, al menos geográficamente. De los 11.554 presos políticos que trabajaban en 1943 en los 95 Destacamentos              Penales existentes, casi la tercera parte (3.512), lo hacían en los 24 Destacamentos adscritos a cinco empresas (Banús, A. Marroquín, San Román, Hermanos Nicolás Gómez o Construcciones ABC). En este punto voy a pasar a referir las actuaciones en la provincia de Toledo. Por orden alfabético comenzaría por Argés, donde se realizaron obras de reconstrucción con la Dirección General de Regiones Devastadas (a partir de ahora DGRD); Burguillos donde se reconstruyo el barrio con la dependencia de obra civil dirigida por la DGRD; Castillejo, construcción de la fábrica de cemento, obra realizada por A. Villalón y Sociedad Portland Ibérica; también en Castillejo se trabajó en el puente sobre el río Tajo (puente de la Pedrera) con la empresa Cimentaciones y Obras; en Oropesa se construyó la variante de la carretera, obra que se adjudicó a Hermanos Nicolás Gómez; en El Puente del Arzobispo se realizó la desviación de la carretera y también fueron los Hermanos Nicolás Gómez; en Puerto del Rey se hicieron obras en los canales y los Hermanos Nicolás Gómez también se adjudican esas labores; en Santa Olalla se hicieron diversas actuaciones; en Talavera de la Reina se realiza el canal bajo del Alberche y la presa en ese río, aquí hay datos de una media de 342 presos al mes en el año 1942, la obra la realiza los Hermanos Nicolás Gómez, y por último tenemos la reconstrucción de la Vega Baja en Toledo cuya ejecución la lleva la DGRD.

Y precisamente quiero centrarme en la construcción de la presa sobre el río Alberche y el canal bajo sobre ese caudal. El trabajo realizado en su tesis por el profesor José Pérez Conde (3) detalla al milímetro todo lo que allí se desarrolló. Por mi parte solo pretendo ponerlo de actualidad a raíz de la moción que el 3 de septiembre de 2015 se aprobó en el pleno del Ayuntamiento de esta ciudad y el próximo acto de homenaje a aquellos presos que fueron explotados en los trabajos de construcción de esa obra.

Como ya expresaba al comienzo el silencio sobre este tema ha sido especialmente lamentable, por ello la difusión y divulgación es imprescindible. Recuerdo que en el año 2003 realizamos una exposición en el Lagar de San Prudencio sobre la construcción del Canal del Bajo Guadalquivir en Andalucía entre los años 1940 y 1962.              Talavera fue la primera localidad de la Región que recibió esa exposición después de su exhibición en Madrid. Tuvo bastante importancia por ese hecho y, sobre todo, por dar a conocer a la ciudadanía un hecho ignorado por la inmensa mayoría y para hacer saber que en esa construcción también participaron personas nacidas en nuestra provincia. Después de mucho tiempo, el 3 de septiembre (fecha de recuerdo desventurado para Talavera) de hace dos años, la moción presentada por el Grupo Municipal de Ganemos fue aprobada con 13 votos a favor (PSOE, Ganemos Talavera y Ciudadanos) por 11 en contra (PP). En esa moción, que al final de este artículo anotaré en su integridad, exponía en su tercer punto lo siguiente: “Realización de un homenaje a las víctimas de aquel Régimen en nuestra comarca, eligiendo un Lugar de Memoria para que se recuerde a los presos que construyeron el Canal Bajo del Alberche y la presa del Alberche y a sus familias, que también sufrieron injustamente la represión”. Qué menos que salvar la deuda democrática que tenemos con quienes lucharon por la libertad y pagaron injustamente por ello tan alto precio. Con posterioridad, en reunión mantenida con el concejal responsable del área, se comprometió a que se reservaría una partida para el proyecto y realización de ese monumento, monolito o similares. Toda una farsa, a día de hoy nada han realizado. Curiosamente quienes proclaman el estado de derecho y el cumplimento de las leyes, son los primeros en quebrantar las normas que son aprobadas por un órgano, en este caso el Pleno de un Ayuntamiento. Es más, son las organizaciones y asociaciones que convocan el acto de homenaje las que han confeccionado ese soporte para honrar a los represaliados. El equipo de gobierno no quiere por ningún motivo que, además de no proceder a las obligaciones a los que están comprometidos, que ese recordatorio se instale en lugar donde las personas que transitan por la ciudad puedan informarse y así recordar, cuestionar o resolver las dudas que tengan sobre un episodio tan funesto de nuestra historia reciente. Es su ideal que la  ciudadanía esté lo menos preocupada por cuestionar las tergiversaciones que durante décadas se han ido elaborando o silenciando.

En Alemania las empresas que en su día utilizaron mano de obra presa por el nazismo fueron reparando a las víctimas, en Francia se puso en marcha un decreto para indemnizar a los descendientes de las victimas deportadas y asesinadas en los campos de exterminio nazis, en España………. Después de más de ochenta años del frustrado golpe de estado y posterior guerra civil, aquellos que la provocaron siguen teniendo prebendas y nuestra llamada democracia no ha exigido responsabilidades, ni reparaciones, todo lo contrario, a los antiguos dirigentes franquistas, sus herederos directos o a los familiares de Franco. Nadie ha hecho propósito de enmienda, algo que tanto recomienda la religión que tantos dicen practicar, ninguna empresa que se lucró a echado cuentas de los pingües beneficios que lograron con esa mano de obra que Franco les puso en bandeja.

Me puedo referir solo a un caso y hacer una pregunta. ¿Quién es el máximo responsable de los empresarios en nuestra Región? Pues el presidente de la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM-CEOE-CEPYME) y de la Federación Empresarial Toledana (FEDETO) es Ángel Nicolás García, descendiente de aquella empresa familiar Juan Nicolás e Hijos. A estos cargos se añaden multitud de empresas dedicadas a la construcción y la promoción inmobiliaria. Es curioso y elocuente.

En definitiva que de una vez por todas exigimos el Estado y las Administraciones en sus niveles de competencias asuman los principios democráticos que dicen representar, solo así podremos ver el futuro con esa luz que nos da saber la verdad, hacer justicia y reparar los enormes daños que el fascismo dejó en nuestro país para asegurar que no se repitan tales hechos.

El 4 de noviembre de 2017 las asociaciones y organizaciones que convocan el acto (Ganemos Talavera, IU, Podemos, PSOE, CC.OO., UGT, STAS-CLM, PCE, Arrabal y Foro por la Memoria de Toledo) homenajearemos a aquellos presos que en condiciones de esclavitud trabajaron en obras de construcción en esta zona, en particular, y a todos los cautivos de franquismo, en general. Pretendemos que sea un acto sobre todo didáctico, personas que pueden hacerlo las tenemos entre los intervinientes.

En recuerdo de JOSÉ RIBAS SÁNCHEZ, natural de Barcelona, preso en el destacamento penitenciario, donde trabajó en la construcción del canal bajo del Alberche, en la cárcel/campo de concentración de La Seda, militante comunista que vivió y luchó durante años en nuestra ciudad y donde dejó familia y su huella inmarchitable. En recuerdo de BAUTISTA DIAZ MADROÑAL, natural de Belvís de la Jara, enorme luchador, combativo, tenaz y beligerante contra las injusticias. Militante comunista, que también nos dejó una saga de mujeres combativas y milicianas por la honestidad que él tan bien representó. Estuvo preso en la zona de Campo de Caso (Asturias) con el plan de Regiones Devastadas. En recuerdo de GUILLERMO GALÁN, natural de Sonseca, pastor, que se escapó siendo un mozalbete para luchar al lado de la República y que siendo capturado por las tropas franquistas estuvo como prisionero en Talavera y en el trabajo de construcción del canal del bajo Guadalquivir. Militante comunista, pasó parte de su vida en Catalunya dado que al llegar a su localidad natal fue presa de las amenazas de muerte por parte de los dueños del nuevo régimen fascista. Imborrable sus evocaciones en alguna de sus charlas, alguna de ellas en la exhumación que realizamos en la localidad de Roturas de Cabañas, en plenas Villuercas cacereñas. A todos ellos y a todos los que sufrieron el castigo injusto por su defensa de la libertad, la gratitud de sus Camaradas y Compañer@s.

Emilio Sales, Responsable del Área de Memoria Democrática de IU CLM.

 

(1). Nicolás Sánchez-Albornoz y Aboín. Hijo de Claudio Sánchez-Albornoz. Historiador, profesor universitario (Universidad de Nueva York) y primer director del Instituto Cervantes desde 1991 a 1996. Intentó reconstruir la FUE por lo que le detuvieron y condenando en 1947 a trabajos forzados. Escapó en 1948 del valle de los caídos. Exiliado en Argentina, donde estuvo varias décadas.

(2). Mariano Sánchez Soler. Escritor y periodista. Le han concedido multitud de premios por sus obras entre las que destacan, además de las dos mencionadas anteriormente, “Los crímenes de la democracia”, “Villaverde, fortuna y caída de la casa Franco”, “Los hijos del 20-N. Historia violenta del fascismo español”, “Descenso a los fascismos”, “Ricos por la patria. Grandes magnates de la dictadura, altos financieros de la democracia”, “Las sotanas del PP. El pacto entre la Iglesia y la derecha española”, etc……

(3) José Pérez Conde. Profesor del Colegio Cervantes en nuestra localidad. Sobresaliente cum laude con su tesis “Trabajos forzados en Talavera de la Reina, durante la guerra civil y el franquismo (1936-1950)”. Doctor en Historia. Autor, junto a Benito Díaz Díaz y Juan Carlos Jiménez Rodrigo, de la obra titulada “La guerra civil en Talavera de la Reina. Conflicto bélico, represión y vida cotidiana” (Premio Fernando Jiménez de Gregorio.2006). Participó de forma activa y nos transmitió sus sabios conocimientos en el documental “Un vendaval de muerte y silencio. Campana de Oropesa-Talavera 1936” realizado por el Foro por la Memoria de Toledo en 2012.